¿Se puede incluir un préstamo personal en la hipoteca?

¿Se puede incluir un préstamo personal en la hipoteca? ¿Es rentable? ¿Cómo se hace? Todo esto y mucho más te lo contamos en este post

En los últimos tiempos se ha vuelto cada vez más habitual optar por la financiación para hacer frente a las compras. Esta ya no se usa solo para grandes gastos como casas o vehículos, sino que ahora es común usar financiación para todo tipo de bienes y servicios. 

Para no tener que hacer frente a diferentes pagos de deuda cada mes, muchas personas se preguntan si pueden incluir un préstamo personal en la hipoteca. Desde Komparatodo tratemos de resolver esta pregunta.

¿Cómo se puede incluir un préstamo personal en una hipoteca?

Tener muchos préstamos solicitados no tiene por qué ser algo malo, pero a veces puede ser difícil estar al día con cada uno de los pagos. 

Por ello, ante estas situaciones, muchos usuarios se plantean consolidar todas las deudas y así pagar una única cuota. Es en este momento cuando es común preguntarse si un préstamo personal se puede incluir en una hipoteca.

Las consolidaciones de crédito son comunes y no son ni buenas ni malas por naturaleza. Como siempre, dependiendo de la situación del cliente, pueden ser más o menos prácticas. 

En general, permitirán una economía mensual más relajada, pero a largo plazo harán que el precio de la financiación sea más elevado por el pago de intereses.

Pero, antes de entrar en los detalles de la transformación de un préstamo personal en hipotecario, conozcamos un poco mejor estos dos tipos de financiación.

¿Qué es un préstamo personal?

El préstamo personal es un producto bancario que un cliente puede contratar para financiar una determinada necesidad. La operación es la siguiente: el banco o el financista (prestamista) entrega una suma de dinero estipulada al cliente (prestatario). 

Este último se compromete a devolver dicha suma en las condiciones pactadas. Las condiciones específicas de financiación se especifican en el contrato de préstamo, que incluye tanto condiciones como plazos, intereses, comisiones o, por ejemplo, cláusulas de resolución anticipada. Pero para entender mejor todo esto, es fundamental que primero tengas muy claro qué es un préstamo.

Siguiendo con los préstamos personales, estos no representan una cantidad muy elevada, todavía muy por debajo de los préstamos inmobiliarios. 

Los plazos de devolución también son más cortos y, por el contrario, los intereses son generalmente más elevados. Por todo ello, se utilizan principalmente para la compra de vehículos o productos tecnológicos, o para financiar viajes, reformas o estudios.

¿Qué es una hipoteca?

Las hipotecas presentan una serie de diferencias y peculiaridades con respecto al préstamo personal. La principal es la necesidad de presentar la garantía de un inmueble que pueda hacer frente a la deuda contraída. Suelen ser bienes inmuebles, aunque también pueden ser bienes muebles.

En comparación con el préstamo personal, la hipoteca requiere una financiación mucho mayor. Los tiempos de retorno también aumentan. Por el contrario, los intereses son generalmente más bajos.

Las hipotecas se utilizan generalmente para la compra del propio inmueble que se utiliza como garantía, aunque es posible hipotecar un inmueble que se posee y no tiene gravámenes.

Por lo tanto, puede adjuntar un préstamo personal a una hipoteca.

La salud financiera es muy importante para llevar una vida estable y financieramente satisfactoria. Para ello, es necesario llevar un control de los ingresos y gastos, además de estar al tanto de los desembolsos que se pueden realizar y, también, del nivel de endeudamiento que es aceptable. 

Este control en ocasiones se complica para las personas que han contratado varios productos de financiación. Ya sea porque quieren tener más control sobre sus gastos mediante la consolidación de todos los pagos de la deuda en uno, o porque el nivel de deuda supera la capacidad para satisfacerlos, muchas personas consideran la consolidación de sus deudas.

De esta forma, no solo tendrán un único frente de pago, sino que verán que la mensualidad resultante será inferior a la suma del pago de las deudas individualmente.

Esta operación no es recomendable para todo el mundo y debe pasar por el visto bueno del banco o financiera que concedió la hipoteca. Para cobrar estas deudas, los pasos son los siguientes:

  • Novación de la hipoteca: La novación de la hipoteca es la modificación de una o varias cláusulas de un contrato de hipoteca. Estos cambios deben acordarse con el prestamista y deben ser notariados e inscritos en el registro de la propiedad. En este caso, la novación debe hacerse para aumentar la cantidad adeudada en la hipoteca. Al capital pendiente se le debe sumar el monto a amortizar del préstamo personal.
  • Cancelación del préstamo personal: Con el dinero adicional emitido por el banco durante la prórroga de la hipoteca, se debe acudir a la entidad financiera con la que se contrató el préstamo personal y proceder a cancelarlo.

Estas misiones implican un desembolso de comisiones y gastos de gestión. El banco podrá cobrar una comisión de novación que podrá alcanzar hasta el 1% del capital pendiente. También tendrás que pagar los honorarios de gestión, el Catastro y la cuota de notario. 

A ello hay que sumar los costes de terminación del préstamo personal, que se indicarán en el contrato firmado para la obtención de la financiación.

Esta no es la única forma de unificar deudas. Otra alternativa sería cancelar todos los préstamos y formalizar uno nuevo que incluiría la suma de todos los pendientes. 

En este caso habría que disponer de los gastos de cancelación y lo que se derive de la formalización de un nuevo préstamo y su acto.

Ventajas y desventajas de meter un préstamo personal en la hipoteca

Como hemos dicho muchas veces, la consolidación de préstamos puede ser interesante para determinados casos, aunque no es recomendable en general. 

Es posible incluir un préstamo personal en la hipoteca, pero debe ser consciente de sus partes positivas y no tan buenas.

Ventajas

Las principales ventajas de unir un préstamo a una hipoteca son:

  • Sólo hay una deuda que pagar. Por lo tanto, solo tendrás que pagar una cuota mensual.
  • Los pagos mensuales serán más bajos, lo que promoverá una mejor salud financiera y una mayor solvencia inmediata.

Desventajas

Las principales desventajas de adjuntar un préstamo a una hipoteca son:

  • Los trámites para unificar el préstamo y la hipoteca suponen un gasto.
  • El precio final de financiación será más alto que cuando se paga de forma independiente. En efecto, para aumentar el importe de la hipoteca, añadimos un capital restante sobre el que se calculan los intereses a pagar. Además, los tiempos de devolución son más largos, lo que también conduce a un pago más alto.

Conclusiones sobre incluir un crédito a la hipoteca

En definitiva, respondiendo a la pregunta que nos hacíamos al principio, SÍ se puede poner un préstamo personal en hipoteca

Este es un mecanismo que puede ser interesante en determinados casos pero que no siempre es recomendable ya que implica un mayor pago de intereses a largo plazo. 

Además, para mantener nuestros pagos al día y estar siempre al tanto de futuros desembolsos, preservando así nuestra salud financiera, es importante conocer y comprender la tabla de amortización de nuestra financiación.

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